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Preguntas Frecuentes

Aquí resolveremos todas tus dudas en cuanto a pólizas y sobre como actuar en casos de siniestros

¿Por qué necesito un seguro de auto?

El seguro de auto es obligatorio por ley en la mayoría de los lugares y te protege económicamente de los gastos que surgen de accidentes, como daños a tu vehículo, a la propiedad de terceros o lesiones corporales.

La prima se calcula con base en varios factores, incluyendo tu historial de manejo, tu ubicación, el tipo de vehículo que tienes (marca, modelo y año), tu edad y tu género.

Las coberturas más comunes son la de Responsabilidad Civil (que cubre daños a terceros), la Limitada (que incluye robo total) y la Amplia (la más completa, que cubre daños propios, robo total y daños a terceros).

La prima es el costo regular que pagas por tu seguro (mensual, trimestral o anual). El deducible es la cantidad de dinero que tú pagas de tu propio bolsillo antes de que la aseguradora cubra el resto de los daños en un accidente.

En caso de accidente, lo primero es mantener la calma y asegurarte de que todos estén bien. Luego, debes contactar a tu aseguradora para que te guíen en el proceso y envíen a un ajustador al lugar.

Generalmente, necesitarás tu licencia de conducir, la tarjeta de circulación del vehículo y una identificación oficial.

¿Para qué sirve un seguro de gastos médicos?

Un seguro de gastos médicos mayores te ayuda a cubrir los costos de atención médica privada de alta calidad en caso de una enfermedad grave o un accidente, protegiendo tus finanzas.

Tú eliges una cantidad de dinero llamada deducible y un porcentaje llamado coaseguro. El seguro cubrirá tus gastos médicos solo si estos superan el deducible. Una vez que lo hacen, la aseguradora pagará el porcentaje acordado, y tú cubrirás el resto con el coaseguro. Es importante recordar que el seguro solo cubre gastos de enfermedades o accidentes que ocurran después de que contrates la póliza.

El deducible es una cantidad fija que tú pagas antes de que la aseguradora comience a cubrir cualquier gasto. El coaseguro es el porcentaje del total de los gastos cubiertos que tú pagas después de que se ha aplicado el deducible.

Sí, puedes contratarlo, pero para que cubra los gastos de parto y las posibles complicaciones, debes contratar la póliza al menos 10 meses antes de concebir. Si ya estás embarazada, el seguro no cubrirá esta situación, ya que se considera una condición preexistente y no una enfermedad o accidente.

Depende del tipo de enfermedad. Las aseguradoras suelen negar la cobertura para enfermedades de alto riesgo o muy costosas. En otros casos, pueden ofrecerte una póliza que excluye esa enfermedad específica o que la cubra de forma limitada después de un tiempo. Cada aseguradora tiene sus propias políticas, por lo que lo mejor es consultar directamente con ellas.

Es poco probable, ya que las aseguradoras suelen compartir una base de datos con información médica. Sin embargo, como cada compañía tiene políticas distintas, vale la pena que consultes con otras opciones para estar seguro.

Un seguro de gastos médicos es una inversión a largo plazo para tu salud. Aunque ahora estés sano, nadie está exento de un accidente o una enfermedad imprevista. Tener un seguro te da la tranquilidad de que, si algo sucede, no tendrás que enfrentar gastos médicos exorbitantes.

La mayoría de las aseguradoras tienen una edad límite de 64 años para contratar un seguro por primera vez. Si ya tienes una póliza, puedes renovarla por el tiempo que quieras, siempre y cuando no dejes de pagar las primas.

Algunas pólizas cubren atención médica fuera del país, pero es importante que leas los detalles, ya que el tipo de cobertura varía. Las pólizas que cubren emergencias son más comunes y económicas, mientras que las que cubren tratamientos completos suelen ser mucho más costosas.

Al adquirir un seguro por primera vez, hay un periodo de espera para ciertas enfermedades, que puede ser de uno a cuatro años. Si cambias de aseguradora, algunas compañías pueden ofrecerte eliminar el periodo de espera (te cubren de inmediato esas enfermedades) o respetar tu antigüedad (te cubren las enfermedades que desarrollaste mientras tenías tu póliza anterior).

Generalmente, los seguros de gastos médicos no cubren enfermedades que ya tenías antes de contratar la póliza, tratamientos estéticos, cirugías para bajar o subir de peso, chequeos rutinarios, tratamientos de fertilidad o enfermedades relacionadas con el uso de alcohol o drogas.

La prima de tu póliza aumenta anualmente debido a tu edad, la inflación en los servicios médicos, la siniestralidad general del sector y los gastos cubiertos por la aseguradora.

Todas las pólizas tienen una vigencia de un año. Aunque pagues tus primas mensualmente, la cobertura total es por un año y debe ser renovada al final de ese periodo. Sin embargo, si tu póliza incluye la renovación automática, puedes renovarla sin importar tu estado de salud o edad.

¿Qué cubre un seguro de vida?

Un seguro de vida cubre principalmente el fallecimiento del asegurado. Dependiendo de la póliza, también puede incluir beneficios por incapacidad o enfermedad, lo que ofrece apoyo financiero a tus seres queridos si algo te sucede.

Es una póliza que te protege por un periodo de tiempo específico, por ejemplo, 10, 20 o 30 años. Si el asegurado fallece durante ese periodo, los beneficiarios reciben el pago.

Este tipo de seguro te ofrece protección por toda tu vida, sin fecha de vencimiento, siempre y cuando se paguen las primas.

Las exclusiones son las situaciones o causas de muerte que la aseguradora no cubre, como el suicidio en los primeros años de la póliza o el fallecimiento en conflictos armados.

Tú puedes nombrar a cualquier persona como beneficiaria. Puedes designar a beneficiarios principales y secundarios para asegurar que la indemnización se entregue en el orden que prefieras.

Sí, es posible cambiar a los beneficiarios de tu póliza en cualquier momento. Solo asegúrate de que el cambio quede registrado de forma clara y precisa.

Para reclamar un seguro, los beneficiarios deben contactar a la aseguradora, presentar el certificado de defunción del asegurado y su propia identificación. Después de revisar los documentos, la compañía emitirá el pago.

El costo de tu seguro se basa en tu edad, tu estado de salud, tu historial médico, tu estilo de vida y tu actividad profesional. Entre más bajo sea tu perfil de riesgo, menor será la prima.

Sí, las aseguradoras ofrecen un periodo de gracia para que puedas realizar el pago sin que se cancele tu póliza.

Sí, puedes contratar varias pólizas de seguro de vida con una misma compañía o con diferentes aseguradoras.

¿Qué es un seguro para empresas y para qué sirve?

Un seguro para empresas es un contrato que protege tu negocio de pérdidas financieras que puedan surgir por distintos riesgos. Cubre desde daños a la propiedad y robos hasta gastos legales y responsabilidad civil. Su principal objetivo es salvaguardar el patrimonio de tu empresa.

Existen varios tipos de seguros, y los más comunes son:

  • Seguro de Propiedad y Daños Materiales: Protege tu edificio, inventario y equipo contra eventos como incendios o robos.

  • Seguro de Responsabilidad Civil General: Te defiende legalmente en caso de que tu negocio cause daños o lesiones a terceros.

  • Seguro para Empleados: Ofrece compensación y otros beneficios a tus trabajadores en caso de accidentes o lesiones laborales.

  • Seguro contra Delitos Comerciales: Te protege de fraudes, malversación de fondos o robos internos.

El costo de un seguro para empresas es variable. Depende de factores como el tipo de negocio que tienes, la actividad profesional a la que te dedicas, la ubicación, el número de empleados y tus ingresos anuales. Lo mejor es pedir una cotización personalizada para que se adapte a las necesidades específicas de tu empresa.

Varios factores determinan el precio de la póliza:

  • Tipo de negocio: A mayor riesgo de siniestros, mayor será el costo.

  • Ubicación: Las primas pueden ser más altas o más bajas dependiendo de la zona geográfica.

  • Tamaño y facturación: Las empresas más grandes o con mayores ingresos suelen tener primas más elevadas.

  • Historial de reclamaciones: Un historial de siniestros previos puede aumentar el costo de la póliza.

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